Mi historia siendo vegetariana. Parte 1
- 26 nov 2020
- 2 Min. de lectura
No, no nací siendo vegetariana ni, mucho menos, vegana. Todos tenemos un "día 1", ese momento en el que decidimos hacer un cambio. El momento en el que deseamos y aceptamos dirigir nuestro camino, basándonos en lo que nos funciona o nos sirve en el momento.

Recuerdo perfectamente el último día que consumí “carne”. Fue un sábado por la noche, fui con amigas del trabajo a comer tacos, comí dos. Después de una gran plática y de consumo, regresé a casa, sintiéndome tan fuera de mí que solo podía pensar en una cosa: ¿por qué me los comí?
No fue en forma de reproche ni nada de esas cosas, sino en forma de cuestionamiento. Llevaba muchos meses preguntándome, en general, ¿por qué comemos carne? y (lo más importante) ¿por qué como carne?
Cuando desperté, el domingo, me di cuenta que comer “carne” ya no era lo correcto para mí, porque era una acción que no estaba encaminada a mis ideales y a mi definición de justicia.
Te preguntarás, ¿por qué justicia?
Bueno, yo soy estudiante de Derecho y elegí esta hermosa carrera porque quiero ser parte del grupo de personas que trabajará día a día por un cambio respecto a cómo se ve la justicia. En especial, en México. Entonces, pensé "¿cómo podría pedir justicia ante un Juez si (en mi plato) tengo el acto de injusticia más grande?"
Fue así que me di cuenta de que comer animales ya no era viable para mí.
Entonces, dejé de hacerlo. Y así fue como ese domingo fue mi primer día siendo vegetariana.
Te preguntarás cómo fue que llegué a ese razonamiento. Cuando cursaba quinto semestre de bachillerato tuve la fortuna de cursar una materia titulada “Ciencias de la Salud”. Mi profesora me dió las bases suficientes para empezar a cuestionarme la forma en la que me alimentaba. De hecho, gracias a ella dejé de consumir sodas, hace poco más de cuatro años. Y, hasta ahora, no las consumo.
Ella me dió las bases, pero no fue sino hasta que inicié la licenciatura que empecé a consumir información sobre la alimentación vegana y vegetariana.
Otro factor importante para mí fue que mi familia ha sufrido de enfermedades que tienen su base en el consumo excesivo de carne. Entre estas enfermedades, artritis. Conforme más leía sobre los efectos del consumo de carne en nuestra salud, más me cuestionaba mi consumo.
Así fue como por fin, el domingo, me decidí a dejar a los animales fuera de mi plato.
Como puedes leer, no lo hice por los animales, o por lo menos no solo fue por esa razón. Sin embargo, sentía que era lo correcto. Sabía que era lo que se encaminaba hacia seguir con mis ideales. Con el tiempo y con la información que me llegaba de diversas fuentes me empecé a preocupar sobre el bienestar de los animales, y a modificar mi enfoque. Ya no solo era por salud. Fue entonces que me empecé a plantear la idea del veganismo. Aunque ya te platicaré de eso en una de mis siguientes publicaciones.
Te agradezco mucho por leer y por estar aquí.
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Te mando amor. 🌟
Xim. ❤️




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