¿Tus etiquetas te impulsan o te detienen?
- 7 ene 2021
- 2 Min. de lectura
¿Te has puesto a pensar cuáles son tus etiquetas o si estas te ayudan o te perjudican?, ¿Cómo las adoptaste?, ¿por quién las adoptaste?, ¿te funcionan?, ¿cambiarlas te ayudaría a mejorar?
Todos tenemos etiquetas, alguien nos las impone (directa o indirectamente) y nosotras las adoptamos. La imposición no tiene que ser violenta, y nuestra aceptación tampoco es directa. De hecho, pienso en que la mayoría de las ocasiones las adoptamos sin darnos cuenta.
¿Cuáles son estas etiquetas? Puede ser algo muy común, “estudiante de derecho”, "flojo", "responsable", “vegana”, “abogada”, “chef”, “gimnasta”, “profesor”, “extrovertido”, “introvertida”, “sociable”, “asocial”, entre otras.
Tener etiquetas no debe ser “algo malo”, todo depende de cómo las utilices.
Ya sabes...
“Nada tiene significado, excepto el que nosotros le damos”
Precisamente, a eso me refiero: ¿la etiqueta que has adoptado te impulsa?, ¿Te ayuda a mejorar?
La foto que acompaña a esta publicación la tomé hace casi dos años, atravesaba por una de las situaciones más frustrantes que me ha tocado vivir y superar. Esta foto fue lo único bueno que resultó de ese día. Ya sé que se lee bastante desastroso y cero “positivo”, pero así fue, ¿para qué mentir?
Bueno, por lo menos eso fue lo que pensé cuando tomé la foto. Ahora, casi dos años después, le he dado un significado diferente.

¿Qué tiene que ver esto con las etiquetas?
Ese día fue “malo” precisamente porque estaba lidiando con las consecuencias de haber adoptado una etiqueta que solo me limitaba: ser introvertida.
En ese momento de mi vida trabajaba para una ONG, mi trabajo consistía (en pocas palabras) en hablarle a las personas sobre la ONG. Abordaba a las personas en la vía pública. Imagínate, una chica que toda su vida creyó, adoptó e internalizó que es introvertida, queriendo ser capaz de hablarle a desconocidos. Por cierto, no digo que sea imposible, pero para mí no resultó ser sencillo, solo te cuento mi experiencia.
Años adoptando esta etiqueta habían dado muchos frutos. En ese momento no lo internalicé tanto como para escribir esto. De hecho, por los últimos dos meses, me he replanteado las etiquetas que he adoptado.
He descubierto algunas que me limitan y otras que me ayudan. La más “desastrosa” es la de ser “introvertida”. Es algo complejo, pero con trabajo constante podré eliminar esta etiqueta o actuar a pesar de ella. De hecho este blog es resultado de este trabajo, tenía mucho tiempo que quería crearlo, pero no me animaba porque pensaba que yo no era una persona que podría tener un blog. Sí, así de “absurdas” pueden ser las etiquetas si no sabemos utilizarlas a nuestro favor. Como te mencioné al inicio, todo depende del significado que le demos a las cosas y, en este caso, a nuestras etiquetas. Además, depende de nosotras sabernos "apalancar" de las situaciones. Podrá leerse sencillo, pero (definitivamente) no lo es. Eso es lo chido de esta vida, ¿no crees?
Ahora, te invito a cuestionarte sobre las etiquetas que has adoptado. Cuestiónate, ¿esas etiquetas te ayudan o te limitan?
Te mando amor.
Xim.❤




Comentarios